Que Barcelona es una ciudad dinámica e innovadora, siempre abierta a las últimas tendencias en moda, diseño, cultura… es de todos sabido, pero lo que resulta menos conocido son las actuaciones más recientes que han hecho de este lugar un ejemplo de cómo la tecnología puede ayudar a compaginar el crecimiento económico con el bienestar de los ciudadanos.

Son muchos los eventos, con la tecnología como protagonista, los que se suceden a lo largo del año en Barcelona, siendo el más destacado el Congreso Mundial de Móviles (WCM), en el que cada año, las distintas compañías presentan lo último en telefonía de última generación. Las aplicaciones más novedosas, los videojuegos a punto de salir al mercado, las nuevas herramientas tecnológicas que demandan sectores tan distintos como el de la salud, la educación o el ocio… todos se dan cita en Barcelona.

Barcelona pionera en tecnologia practica

Además, la ciudad sorprende por ser pionera en la decisión de sacar el máximo partido a esta tecnología, acercándola, cada día más, a los ciudadanos. De nada valen los avances tecnológicos si no se traducen en una mejora en la calidad de vida de las personas.

Ejemplos hay muchos. Barcelona ya cuenta con una app de Bicing, una aplicación perfecta como complemento al sistema de alquiler de bicicletas del que dispone la ciudad. Se trata de fomentar el uso de la bici como medio de trasporte y, de paso, favorecer la implantación de hábitos saludables. La aplicación permite controlar, entre otros parámetros, las calorías quemadas en cada trayecto, las emisiones de CO2, o la correcta devolución de las bicicletas en los puntos adecuados, convirtiendo las “buenas conductas” en puntos canjeables por “premios” en forma de accesorios para el cyling, viajes, u otros regalos.

Esta es solo una de las buenas ideas que Barcelona ya ha puesto en práctica. Otra es la, cada vez más popular, Apparkb, una aplicación con la que es posible pagar el aparcamiento del vehículo desde el propio móvil y que, tras un año de su puesta en marcha (según El Digital de Barcelona) utilizan a diario unas 4.000 personas.

Otro claro ejemplo de que la tecnología puede ayudar a mejorar el tráfico y la movilidad ciudadana es la app que se encarga de gestionar las zonas de carga y descarga en Barcelona, sin duda una excelente solución para evitar que estas áreas de aparcamiento resulten sobre o infravaloradas.

Las nuevas tecnologías están cambiando nuestros hábitos cotidianos, y aplicarlas de manera que mejoren nuestra calidad de vida es algo que cualquier ciudad debe asumir como un reto ineludible.

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