Los representantes de los ciudadanos en el Parlamento Europeo necesitan un iPad para sus labores. Al menos, así lo han entendido ellos mismos, a propuesta de Klaus Welle, una eurodiputada alemana que adora todo lo que salga de las fábricas de Apple. Según el diario Times, esto costará 5 millones de euros. Sin embargo, un cálculo adecuado indica que la operación saldrá por medio millón de euros, que tampoco es tontería.
“Un mamotreto”
Los eurodiputados tienen que estar conectados en todo momento, según parece, y deben estarlo con las mejores de entre las nuevas tecnologías. La adquisición de un iPad para cada parlamentario permitirá retirar los ordenadores, que se han “quedado anticuados”. Además, ya han probado el iPhone y tienen todos ganas de probar el siguiente paso; es de suponer que debido al capricho no van a hacer bien su trabajo y, por ello, es necesario quitarles el antojo.
Hace poco ya se compró un ordenador portátil de HP a cada eurodiputado. Sin embargo, según parece este ordenador es “un mamotreto”, si se lo compara con el iPad. Y es que los miembros del Parlamento Europeo son tan exquisitos como el que más. Si además sus caprichos se justifican porque realizan una “labor social”, ya para qué queremos más.
Pero, por suerte, no todos los eurodiputados están de acuerdo con la compra de los iPad. La británica Marta Andreasen cree que es una “compra innecesaria” y que, además, muchos de los parlamentarios de más edad “ni siquiera saben usar Internet correctamente”.

