Parece que esta semana va de China. Si ayer informábamos del ataque a Baidu por parte del Ejército Cibernético Iraní, hoy toca hablar del segundo mayor buscador en el país asiático y líder mundial, Google, y sus relaciones con el Gobierno del gigante asiático, que no pasan por su mejor momento.
Dejan de censurar el buscador
Cuando Google aterrizó en China en 2006, lo hizo aceptando las estrictas condiciones que imponía el régimen del PCCh, es decir, una férrea censura. El mejor ejemplo y el más manido es el de las fotos de la Plaza de Tian’anmen: en su búsqueda en Google era imposible encontrar material de cualquier tipo que hiciera referencia a la revuelta que tuvo lugar en esa mítica plaza en 1989.
El caso de la Plaza de Tian’anmen no es el único ejemplo: en China se violan los derechos humanos continuamente, y su explosiva salida de la crisis económica no ha sido precisamente a base de respetar las condiciones laborales de sus trabajadores y los derechos de la gente. Más bien al contrario, la construcción de grandes presas se ha llevado a cabo mediante la expropiación forzosa y violenta de tierras a pequeños campesinos y la muerte de muchos trabajadores. Por supuesto, a esta información no se tiene acceso desde Google China.
No faltaron las críticas al buscador por aceptar la censura, pero la gran G se supo defender: “más vale un acceso mínimo a la información que nada”. Por supuesto, mucho mejor ver bonitas imágenes de la Plaza de Tian’anmen o los optimistas informes económicos del Gobierno que no tener acceso a esa manipulación. Claro, claro…
Pues bien, Google ha decidido desobedecer las normas del Gobierno chino y ha dejado de censurar su buscador. La decisión, explicada en su blog, es una respuesta a los intentos de espionaje de cuentas de Gmail por parte del Gobierno chino. Tras un sospechosamente sofisticado ataque a su infraestructura corporativa en China, Google comenzó a investigar y se percató de que muchas cuentas de Gmail de activistas estaban siendo intervenidas por el Gobierno.
Al margen de la cuestión de la libertad de expresión en China, que Google ya demostró que no le importa tanto, unas cuentas de correo electrónico que puedan ser intervenidas por el Gobierno (y más aún en China) no son muy atractivas para los consumidores. Esto sería un duro golpe para Google, que puede presionar al Gobierno chino: “si se mantiene la seguridad de las cuentas de Gmail, aceptamos la censura. Si no, dejamos de filtrar”.


5 Comments
Me parece tremendamente lamentable estar hablando de censura en el siglo XXI. Bien hecho google, la aplicación de censura siempre va en pro de unos pocos y la información o busqueda de información en pro de muchas, muchisimas personas, con lo cual debe de ganar la “no aplicación de censura”.
Un saludo.