El gigante informático Google se está encontrando con unos cuantos obstáculos en su negocio. Hace poco se supo que su servicio Street View había recogido los datos de un montón de redes WiFi “por error”. Tras ese supuesto error de Google, no han sido pocas las denuncias que ha recibido la compañía del mayor buscador del mundo.
Denuncias por todo el mundo
Debido a los sonados “errores” cometidos por Google, por los que ha recogido datos de las redes WiFi por las que han pasado sus coches de Street View, no han parado de llover denuncias por todo el mundo. El último caso conocido lo está liderando el fiscal general de Connecticut, en Estados Unidos. El objetivo de la investigación es averiguar si Google violó las leyes que protegen la intimidad de los ciudadanos.
De entre las medidas tomadas por algunos Gobiernos ante el abuso de Google, países como Alemania, Austria o Grecia han prohibido el paso a sus países del cochecito de Street View. Otros, como el Gobierno italiano, han abierto investigaciones sobre la famosa aplicación de Google.
El servicio de Street View y su coche, además de haber servido a Google para cometer el “error” de recabar información personal de la gente, también ha ido fotografiando las calles por las que los viandantes hacen su vida sin esperar que un objetivo vaya a inmortalizar sus movimientos. Es Google, si nadie lo remedia, quien decide qué es íntimo y qué es susceptible de ser público “por el bien de todos”.

