El buscador por antonomasia, Google, ha encontrado en el gobierno ruso un obstáculo a su aparentemente imparable expansión. La agencia rusa encargada de velar por la competencia, la FAS, no ha autorizado a Google la compra de un competidor local.
Google ya había anunciado en julio que pretendía adquirir la empresa Begun, lo que suponía una inversión de 140 millones de dólares. Con esta adquisición, el buscador creado por Larry Page y Sergey Brin pretendía hacerse con una mayor cuota de mercado en Rusia.
Decepción tras la resolución de la FAS
Los responsables de Google y Begun se mostraron muy decepcionados tras la negativa de la FAS a este acuerdo, que obliga a ambas empresas de Internet a reconsiderar sus estrategias: “En este momento estamos revisando la decisión de FAS. Una vez que se complete el proceso decidiremos los pasos a seguir”, dijeron en Google.
Google seguirá, pues, siendo el segundo buscador en Rusia con el 33 % de la cuota de mercado, tras Yandex, que controla el 45,9 %.
Begun se dedica a la venta de publicidad basada en texto. Ésta es, por cierto, una de las mayores fuentes de ingresos de la compañía estadounidense.
