Estados Unidos, la Unión Europea y algunos países más llevan desde 2006 negociando el pacto ACTA. Se trata de un proyecto que pretende normalizar la legislación internacional en materia de piratería.
El acuerdo prevé la incautación de archivos MP3 y DivX en las aduanas
Tras la firma del ACTA, las policías de aduanas de los países firmantes podrán registrar los PC portátiles que lleven los viajeros, así como los reproductores multimedia, en busca de archivos MP3 y DivX. Los viajeros se verán obligados a documentar haberse hecho con tales archivos de manera legal.
Algunas organizaciones en defensa de la privacidad, como EFF, se han mostrado preocupadas ante la propuesta, asimilándola a la sociedad descrita por George Orwell en 1984. El problema de este proyecto es precisamente que no se trata de un capítulo en una novela, sino que forma parte de la realidad.
Una realidad en la que previsiblemente las compañías discográficas y de la industria del cine tendrán acceso a la información privada de quienes se descarguen archivos de forma ilegal. Esta información se obtendrá mediante la IP del usuario.
Tras la aprobación del acuerdo ACTA, los ordenadores y reproductores multimedia de los viajeros serán revisados del mismo modo que son controlados los equipajes.
