En cuestión de sacar dinero los magnates rusos han demostrado ser unos ases. En concreto uno, Oleg Teterin, directivo de una compañía rusa de publicidad para teléfonos móviles, acaba de hacerse con los derechos del emoticono del guiño:
.
El nuevo dueño del guiño pretende hacerse, además, con otros emoticonos parecidos, como
o
, cuyo uso sin licencia también podría ser motivo de demanda. ¿Y cuánto cuesta la licencia? “Sólo unas decenas de miles de dólares al año”.
“Una idea absurda”
Para Lee Curtis, experto inglés en patentes, se trata de una idea absurda. Para el experto británico, Teterin va a tener difícil ganar las querellas ya que los smileys son ya de propiedad pública.
Ya en 2005 la compañía alemana Siemens ganó una demanda de otro ciudadano ruso que aseguraba que el signo le pertenecía.
A quien no le va a parecer una gran idea es a su creador, el profesor estadounidense Scout Fahlman, que fue la primera persona en mandar un smiley con dos puntos, un guión y el símbolo de cierre de paréntesis:
. Para él, fue su “pequeño regalo al mundo”.

2 Comments
JAJAJA! ahora va a ser tipo la SGAE? van a tener un espía mirando cada ordenador, de cada oficina, de cada casa, de cada país del mundo? pues no sé si le va a compensar, eh? le va a salir un poquito caro y el retorno de inversión no creo que sea muy rentable.