Un problema que afecta a gran parte de los estudiantes es la falta de concentración. Yo mismo tengo una capacidad de concentración casi nula. Cada dos por tres me levanto de la silla para ir a comer chocolate, beber agua, ver en la televisión cosas sin ningún interés en otro momento…
En fin, distracciones y más distracciones que impiden aprovechar el tiempo óptimamente.
9,5 kilos por el bien de la disciplina
La Study Ball es el gadget ideal para todos los estudiantes que no conseguimos introducirnos en una burbuja en la que sólo importe lo que nos tenemos que meter y asimilar sí o sí.
Son nueve kilos y medio que impiden moverse. Por lo menos, lo dificultan y desincentivan mucho. Una divertida idea del diseñador español Emilio Alarcón para Curiosite que cuesta 85,45 euros.
Funciona con un temporizador que indica el tiempo restante en una pantallita. Por si acaso, viene con una llave de seguridad que permite abrir la bola en todo momento y, también por seguridad, tiene un máximo de cuatro horas.
Está destinada a estudiantes (y sus padres, hartos de sus hijos de culo inquieto), opositores y autónomos que pasan mucho tiempo frente al ordenador. Y parece que está teniendo éxito, ya que en estos momentos “este producto se encuentra agotado o no está disponible”, tal y como indica la página web de Curiosite.
