Si eres un amante del cine es posible que dispongas en tu casa de pantallas que permitan ver tus películas favoritas en tres dimensiones, sin tener que echar mano de gafas 3D. Sin embargo, en la pantalla grande de una sala de cine, sigue siendo un elemento imprescindible.

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Existen dos tipos de gafas 3D que incorporan tecnologías muy distintas. El sistema más antiguo es el de 3D pasivo. Son gafas muy ligeras y normalmente desechables. Con ellas todas las secuencias de imágenes se ven bastante más oscuras. Éstas generan una alteración gráfica llamada efecto fantasma, en el que se ven dos imágenes idénticas que se superponen, una con más fuerza que otra en el centro.

Estos anteojos están hechos de cartón y tienen celofán de dos colores distintos para cada ojo. Son gafas anaglíficas, seguramente son las más conocidas por el público en general. Suelen llevar un celofán de color rojo y otro en azul, para filtrar todo aquello que percibimos por cada uno de los ojos y que llega al cerebro con la ilusión de estar viendo las imágenes en tres dimensiones en vez de dos.

Actualmente estas gafas se han ido perfeccionando y ahora se utilizan lentes polarizadas para filtrar las luces que se originan en el foco del proyector. Entre las 3D pasivas se encuentran aquellas que están polarizadas de forma lineal o bien de forma circular. En este subtipo podemos incluir a las Dolby 3D, que incluye un filtro verde, además de los clásicos rojo y azul; las gafas RealD también son polarizadas en forma circular.

La otra gran tecnología es el 3D activo. Se trata de unas gafas más pesadas que dependen de la electricidad, ya que incorporan una serie de elementos que las sincronizan con el proyector de la sala de cine. Algunas gafas activas, como las Xpand 3D, permiten ver en 3 dimensiones aun moviendo la cabeza y también fuera de la pantalla. La sincronización se produce gracias a la batería y los circuitos que lleva por dentro. A través de los cristales pasan ciertas señales a cada uno de los ojos y se evita la llegada de otras. Todo ello aumenta el coste del producto, que en este caso evidentemente no se deshecha.

Ambos tipos de gafas pueden cansar la vista si se usan de forma prolongada, sobre todo las 3D activas. Si quieres gafas de diseño para mimar tus ojos y ver el mundo real, consulta aquí los modelos de Multiópticas.

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